Con Educación Física

"La educación es mucho más que la Educación Física pero muy poco sin ella". (Hammelbert)

sábado, 18 de agosto de 2012

Por la Duna de Bolonia y el Monte de Camarinal

Planteamos una ruta que aunque pequeña en su recorrido, constituye un viaje al pasado presente y futuro de un lugar peculiar. La ruta parte de la Playa de Bolonia (Tarifa) donde se encuentra las Ruinas de Baelo Claudia. Estas ruinas, constituyen uno de los mejores exponentes de lo que era la arquitectura y el desarrollo urbanistico de una urbe romana.
Los datos nos cuentan que los Romanos se establecieron en este punto estratégico como es el Estrecho de Gibraltar en el s. II a.C. El origen de esta ciudad y su desarrollo posterior está totalmente relacionado con la industria de la salazón y el comercio con el norte de África, siendo un puerto de unión con Tanger. 
Destacan en las ruinas la buena conservación de las mismas donde se puede vislumbrar un amplio foro monumental, edificios lúdicos y un gran complejo urbanistico para la industria de la salazón. La Junta de Andalucia ha diseñado un edificio modernista que aloja un museo que nos acerca a esta ciudad romana a través de piezas, mapas, pinturas, esculturas, aparejos y puntos multimedia. Es un paso obligado al realizar esta ruta. 
Desde ahí una vez nos hemos empapado de nuestra historia pasada nos acercamos a la Ensenada de Bolonia donde a traves de su arena fina y con el viento que siempre tendremos por esto lares nos dirigimos hacia el oeste hasta una pasarela de madera que han colocado para facilitar el acceso. Esta pasarela nos lleva a un mirador desde el que contemplar la Duna de Bolonia en la distancia.
Llegados a este punto nosotros abandonamos la pasarela y por un estrecho sendero que transcurre entre galerias de pinos continuamos nuestra marca hasta de Bolonia con la intención de ascender a la cima de la misma. Conforme vamos avanzando, nos damos cuenta de la dimensión de la Duna y podemos divisar restos de algunos de los métodos empleados por el hombre para detener a esta formación geologica viva. Muchos han sido los intentos por frenar el avance de esta duna pero al final se ha desistido. Cuentan las gentes que la visitan con frecuencia que el cambio del paisaje es continuo pues nos encontramos en un paraje donde el viento sopla constantemente y con mucha fuerza.
Llegamos a la cima de la Duna considerada como Monumento Natural y nos sentimos por unos minutos como si estuvieramos caminando sobre un verdadero desierto. El verde del pinar que la rodea contrasta con el dorado de su arena fina. 
Posteriormente descendemos la Duna y nos adentramos en el Monte del Camarinal dirigiendonos en dirección suroeste y siguiendo los acantalidados que nos dejan un mar de color azul y algunas zonas de caliza con bonitas tallas realizadas con el paso del tiempo que nos llaman a trepar utilizando sus oquedades. 
Hemos continuado recorriendo la costa hasta que nos hemos encontrado con una valla y varios carteles que nos dicen que no podemos pasar puesto que es una zona militar. Llegados a este punto hemos regresado no sin antes adentrarnos en el Monte del Camarinal donde en más de una ocasión la abundante vegetación nos ha impedido el paso teniendo que retroceder por nuestros pasos hasta poder encontrar algún paso viable para iniciar el retorno.
Al descender la Duna nos hemos adentrado en una galeria de árboles a modo de cueva donde la arena que los ha azotado ha dejado pelada y seca la parte baja de los árboles y verde la superior. Hemos agradecido estas galerias pues hacia mucho calor el día que realizamos la ruta. También nos hemos encontrado con un pequeño camaleon al cual hemos podido grabar y fotografiar.


Dejamos una galeria de fotos de la ruta realizada así como el track de la misma: